Protección de frutales ante caída de las hojas

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30-12-2015 | 
Una vez recogida nuestra cosecha, toca la renovación de las hojas en los árboles frutales. Aquí, estamos expuestos a comprometer el futuro de nuestro cultivo si nos descuidamos en las tareas de prevención. Por esta razón debemos estar atentos y guardarnos las espaldas para estar tranquilos el resto del año.
 
Se acabaron las tareas de recolección y llega el otoño. En estos momentos comenzamos a observar cómo las hojas de nuestros árboles pierden su vitalidad y color, cambiando hacia tonos más amarillentos y cayendo al suelo poco a poco. Estas hojas, al desprenderse del árbol, crean unas pequeñísimas heridas que dejan una puerta abierta al interior de la planta permitiendo vía libre de entrada a gran cantidad de enfermedades. Todo esto puede generar que durante el ciclo de cultivo nuestras plantas se encuentren infectadas, y sean perjudicadas por una serie de enfermedades que pueden reducir la producción y dificultar la comercialización de nuestra cosecha.
 
Principales peligros
 
Para impedir que esto pase, conocer a qué estamos expuestos y salir airosos de la situación, contactamos con un experto en la materia, Pedro Mansilla, Ingeniero Jefe del Servicio de Fitopatología de la estación de Areeiro. Para comenzar, nos explica que las diversas patologías que pueden entrar por estas heridas son generadas principalmente por hongos y bacteriosis. Nos pone como ejemplo, que en el momento de la elaboración del reportaje, se debe de tener mucho cuidado con la PSA (Pseudomonas syringae pv. actinidiae ) en kiwi. Es una bacteria muy peligrosa que es muy difícil de controlar que puede entrar por estas microheridas, y responsable del cancro bacteriano. Nos alerta de que en Galicia se encuentran habituados a tratar con este tipo de plagas, pero en zonas como el área mediterránea, donde la plantación de kiwis es algo novedoso en los últimos años, deben de tener sumo cuidado. Es muy recomendable realizar un tratamiento con un producto cúprico inmediatamente después de realizar la recolección, incluso el mismo día de su realización.
 
A la hora de proteger nuestros cultivos frente a cualquier tipo de patógenos siempre es recomendable hacerlo de una forma integrada, utilizando todas las herramientas disponibles que encontremos a nuestro alcance. Es muy importante la lucha mediante tratamientos químicos, pero no menos importante es mantener la planta fuerte y reducir los riesgos de dispersión y mantenimiento de la enfermedad en nuestra parcela mediante las labores que realicemos durante todo el año.
 
Prácticas culturales
 
Dentro de las prácticas culturales, el primer punto será mantener la planta sana, nutrida y fuerte, para que así sea lo más resistente posible a estas enfermedades. Los abonos y riegos en exceso pueden potenciar su aparición y daños, por lo que habrá que mantener la plantación con un vigor adecuado, sin forzarla en exceso. Después para evitar y combatir estas patologías, es muy recomendable revisar las plantas para comprobar si presentan chancros. Los árboles que presenten esta enfermedad serán podados los últimos, y arrancados en caso de estar muy afectados. Se debe de garantizar que la madera estará sana para evitar futuros problemas. Además, se deben eliminar todos los restos de poda, ya que pueden ser fuente de inóculo. A la primavera siguiente es muy probable que sean la fuente de origen de la contaminación, por lo que se recomienda sacarlos fuera de la parcela y quemarlos, si no se opta por incorporarlos como materia orgánica. Otra de las medidas que tomaremos será utilizar un producto cicatrizante para las heridas de poda.

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Adrián Montes
Ingeniero Agrícola - Redactor de Agroquímica